La Biodescodificación es el arte de acompañar a la persona a encontrar la emoción oculta, esencial (el resentir) asociada al síntoma que hay (la enfermedad) para descodificarla y así favorecer la curación mediante la liberación de la emoción que hay en el inconsciente y trascender dicha emoción transformándola. Enric Corbera

¿ PARA QUÉ MI BIOLOGÍA SE EXPRESA DE ESA MANERA?

Juana María Martínez Camacho

FORMACIÓN EN BIONEUROEMOCIÓN: Especialista en acompañamiento en Bioneuroemoción.

Diplomada:

CP-1 Bases de Biodescodificación por la aeBNE (Asociación Española de Bioneuroemoción)

CP-2 PNL (Programación Neurolinguistica) e Hipnosis Ericksoniana aplicadas a la Biodescodificación (Bioneuroemoción).

CP-3 Formaciones Específicas en Biodescodificación (Bioneuroemoción)

tel. 653-936-074

www.centroelim.org

Av. Sudamérica 7 (junto a Plaza Los Libertadores)

Roquetas de Mar- Almería- España

CONSULTAS PRESENCIALES Y POR SKYPE

ieBNE

miércoles, 23 de diciembre de 2015

La enfermedad es un regalo (Lisa Bourbeau)



Para mi gran dicha, he descubierto que la enfermedad es un regalo para que podamos equilibrar nuestro SER. De hecho, el cuerpo físico no es la causa de las enfermedades. Por sí mismo no puede hacer nada. La vida que lo mantiene viene del alma, del espíritu. El cuerpo es simplemente reflejo de lo que sucede en el interior de nuestro verdadero ser.

Por ello, todo lo que un cuerpo enfermo busca es restablecer su equilibrio, porque el estado natural del cuerpo es la salud. Esto es también cierto para los cuerpos emocional y mental. Al considerar este punto de vista no tienes nada que perder y quizás encuentres en él la causa y la solución para tu mal. Te advierto que es muy posible que tu ego se resista a encontrar la solución, porque ello significará que te cuestiones y cambies tus creencias mentales. 

¿Qué es el ego? El ego es la totalidad de tus recuerdos que, habiendo adquirido demasiada importancia con el paso de los años, terminan por volverse lo suficientemente poderosos como para invadir tu individualidad. Me explico: la forma en la que en su momento percibiste un acontecimiento fue registrada en tu memoria. Debido a que este suceso fue especialmente feliz o difícil de vivir, decidiste que era necesario no olvidarlo.

De este recuerdo sacaste una conclusión, que se convirtió en una creencia que busca evitarte un sufrimiento si el acontecimiento fue desafortunado, o repetirlo si el suceso fue motivo de dicha. 

Es importante que seas consciente de que cuando creíste en algo fue porque estabas convencido de que esa creencia te ayudaría a ser más feliz.

Desafortunadamente, la gran mayoría de las creencias acumuladas desde tu infancia ya no te son útiles. Algunas pudieron haberlo sido, pero la mayoría ya no lo son. 

El ego está constituido por cientos de creencias de las cuales debemos ser conscientes, o de lo contrario nos impedirán realizar nuestros deseos. Y éstos son esenciales para ayudarnos a manifestar nuestro YO SOY. 

Esta es la razón principal de todos nuestros malestares y enfermedades: el enorme poder de nuestro ego. De hecho, cuando dejamos que dirija nuestra vida, y dejamos que esto nos impida ser lo que debemos ser, muchos de nuestros deseos se bloquean, y ello termina por bloquear la parte física del cuerpo que sería necesaria para manifestar o realizar tales deseos.

Te sugiero que estés especialmente alerta cuando tu malestar o tu enfermedad te parezcan solamente "físicos". Es muy tentador creer que la causa es solamente física. Como en el ser humano es imposible disociar los cuerpos físico, emocional y mental, te aconsejo que no te dejes influir otra vez por tu ego que requiere a toda costa que le eches la culpa a un factor externo. Te repito que la razón por la cual el ego rechaza la responsabilidad de las enfermedades es que la creencia (una parte del ego) causante del accidente, la indigestión, etc., está convencida de tener la razón y no quiere ser descubierta.

Las causas más comunes de la enfermedad son las actitudes y las emociones negativas, la culpabilidad, la búsqueda de atención y la utilización de la enfermedad para evitar una situación desagradable o para huir de ella.

También hay personas que se dejan influir fácilmente y sufren a menudo enfermedades causadas por las creencias populares, como por ejemplo que "una corriente de aire ocasiona un catarro". Estas personas atrapan fácilmente las enfermedades llamadas contagiosas.

Todo malestar te dice que te ames. ¿Cómo llegué a esa conclusión? Al amarnos dejamos que sea nuestro corazón quien dirija nuestra vida, no nuestro ego. Amarnos significa concedernos el derecho de vivir nuestras experiencias, y amar a los demás es concederles el derecho de vivir sus propias experiencias. Esto significa darte el derecho de ser humano, con tus miedos, tus creencias, tus límites, tus fuerzas, tus debilidades, tus deseos y tus aspiraciones; en fin, darte el derecho de ser como eres ahora. Y todo esto se debe hacer sin juicios morales de bueno o malo, correcto o incorrecto, viviéndolo solamente como una experiencia, con el conocimiento de que siempre habrá consecuencias, agradables o no, resultantes de las decisiones tomadas.


Cuando descubres la actitud mental que te bloquea hasta el punto de crearte un problema físico, debes pasar rápidamente a la etapa de la aceptación incondicional de lo que eres, antes de que tenga lugar en ti alguna transformación mental. Tu cuerpo físico se adaptará con gusto a esta transformación. Recuerda que él es sólo un reflejo de lo que sucede en tu interior. 

Con frecuencia los pacientes me dicen que no comprenden por qué no sanan de un malestar o una enfermedad una vez que han comprendido su mensaje. No basta con comprender o aceptar una situación exterior o aceptar a otra persona. Lo más importante es la aceptación de uno mismo, es decir... perdonarnos.

Además, debo precisar que el hecho de que tú mismo encuentres la causa de tu malestar no quiere decir que no consultes al médico. Debes buscar ayuda física mientras realizas tu búsqueda interior en los niveles emocional, mental y espiritual. De hecho, es más fácil efectuar una investigación interior cuando no te molesta el dolor. Dejamos un mundo dominado por la mente para pasar a un mundo más espiritual, es decir, un mundo en el que SER debe retomar su lugar. Las personas que se rehúsan a aceptar esta transformación tendrán cada vez más dificultades para ser felices, para estar sanas y para afrontar la vida. 


PARA PRECISAR MEJOR LA CAUSA DE TU PROBLEMA FÍSICO, HAZTE LAS SIGUIENTES PREGUNTAS:

BLOQUEO FÍSICO: "¿Qué adjetivos pueden describir mejor lo que siento en mi cuerpo?". Tu respuesta representará lo que sientes ante la persona o la situación que ha desencadenado el mal. 

BLOQUEO EMOCIONAL: "¿Qué me impide realizar esta enfermedad?". Tus respuestas a esta pregunta representan al deseo o los deseos bloqueados. "¿A qué me obliga esta enfermedad?". Retoma esta respuesta (o respuestas) y agrega la palabra "no" al principio de cada uno de ellas. Estas frases representan tus deseos bloqueados.

BLOQUEO ESPIRITUAL: "Si me permitiera estos deseos, ¿qué sería?" (Utiliza los deseos encontrados en la etapa anterior). La respuesta a esta pregunta corresponde a una necesidad profunda de tu ser, bloqueada por alguna carencia. 

BLOQUEO MENTAL: "Si en mi vida me permitiera ser... (Repite la respuesta de la pregunta anterior), ¿qué podría sucederme de desagradable o de no aceptable?". La respuesta a esta pregunta corresponde a la creencia no benéfica que bloquea tus deseos y te impide realizar tu necesidad, creando así el problema físico. Cuando conoces la creencia no benéfica o la manera de pensar que te impide ser lo que quieres, lo primero que debes hacer para transformarte es permitirte haber tenido la necesidad de creerla, estableciendo contacto con el niño que habita en ti y que la creyó después de haber experimentado un sufrimiento.

Después, pregúntate si todavía la necesitas realmente para ser feliz. Si la respuesta es afirmativa, ello es señal de que todavía te es útil. Tú eres quien gobierna tu vida, de modo que puedes seguir creyendo en ella, pero debes saber que, al actuar así, obtendrás los mismos resultados que han obtenido hasta ahora. No esperes ningún cambio.

Si estás convencido de que esta creencia todavía es cierta pero que el hecho de creerla no te hace feliz, verifica en tu interior si estás tan convencido de su veracidad como hace algunos años. Es muy probable que ahora lo creas mucho menos. Por lo tanto, estás en vías de sanar. Cuando en lo más profundo de ti sabes que no quieres seguir creyendo la misma cosa, no te queda más que realizar las acciones necesarias para manifestar tus deseos a fin de permitirte ser lo que quieres ser.

La curación verdadera, sólo puede realizarse en el momento en el que uno se perdona. El perdón tiene el poder de transformar no sólo nuestro amor hacia nosotros mismos, sino también el corazón y la sangre en nuestro cuerpo físico. Esta sangre nueva, reenergetizada por el influjo de este amor reencontrado, es como un bálsamo que circula por todo el cuerpo: a su paso transforma y rearmoniza las células. 

Aun cuando intelectualmente te resulte difícil creerlo, ¿qué puedes perder con probar?


Estas son las etapas del perdón verdadero: 

1) Identifica tus emociones (a menudo hay más de una). Toma consciencia de la acusación que te haces a ti mismo o que le haces a otro y de lo que ésta te hace sentir. 

2) Asume tu responsabilidad. Ser responsable es reconocer que siempre tienes la opción de reaccionar con amor o con miedo. ¿De qué tienes miedo? Date cuenta también de que tienes miedo de que te acusen de tener miedo.

3) Acepta al otro y suéltate. Para lograr soltarte y aceptar al otro, ponte en su lugar y siente sus intenciones. Acepta la idea de que la otra persona se acusa y te acusa probablemente de la misma cosa que tú. Ella tiene el mismo miedo.

4) Perdónate. Esta es la etapa más importante del perdón. Para realizarla, date el derecho de haber tenido y de tener todavía miedo, creencias, debilidades y límites, que te hacen sufrir y actuar. Acéptate tal y como eres ahora, sabiendo que es temporal. 

5) Ten el deseo de expresar el perdón. A modo de preparación para la etapa seis, imagínate con la persona adecuada en el acto de pedirle perdón por haberla juzgado, criticado o condenado. Estarás listo para hacerlo cuando la idea de compartir tu experiencia con dicha persona te suscite un sentimiento de alegría y de liberación.

6) Ve a ver a la persona en cuestión. Exprésale lo que has vivido y pídele perdón por haberla acusado o juzgado y por haber estado resentido con ella. Menciónale que la has perdonado sólo si te lo pregunta. 

7) Haz el enlace con un cordón o una decisión ante uno de tus progenitores. Recuerda un acontecimiento similar que ocurriera en tu pasado con una persona que representase a la autoridad: padre, madre, abuelos, maestro, etc. Generalmente será del mismo sexo que la persona con la cual acabas de realizar el perdón. Vuelve a efectuar todas las etapas con esta persona (la figura de autoridad). Cuando la emoción sentida sea hacia ti mismo, realiza los pasos 1, 2, 4 y 7. Date el tiempo necesario para realizar el proceso del perdón. 

En cada etapa puede pasar un día o un año. Lo importante es que tu deseo de lograrlo sea sincero. Cuando la herida es grande y profunda o el ego se resiste, puede tomar más tiempo. Si la etapa seis del proceso del perdón te resulta difícil, debes saber que es el ego el que se resiste. Cuando piensas: “¿Por qué ir a pedirle perdón por estar resentido con él cuando fue él quien me ofendió? ¡Tengo toda la razón del mundo para estar resentido!", es tu ego quien habla.

El deseo más grande de tu corazón es hacer la paz y sentir compasión por el otro. No te preocupes por la reacción del otro cuando vayas a pedirle perdón. Respeta su reacción y la tuya. 

Nadie en el mundo puede saber lo que va a suceder. Si al otro le cuesta trabajo recibir tu petición de perdón, es que él mismo no puede perdonarse. Aunque tú lo hayas perdonado, no puedes hacerlo por él. Deberá lograrlo por sí mismo. No eres responsable de su reacción, sólo de la tuya. Por otro lado, el hecho de perdonarte a ti mismo es un hermoso ejemplo para ayudar al otro a que también lo consiga.

Recuerda que el hecho de perdonar a alguien no significa que estés de acuerdo con la ofensa, sino que estás en vías de decir que, con los ojos del corazón, has sido capaz de ver más allá de la ofensa, de ver lo que pasaba en el interior de la persona. 

Gracias a este perdón podrás concederte más fácilmente el derecho de ser tú mismo, con tus sentimientos humanos.




lunes, 21 de diciembre de 2015

El Proyecto Sentido (Marc Frechet)



A partir del acontecimiento de concepción, consecuencia de una fusión celular, el sujeto sería la materialización biológica y casi simbólica de que los dos hacen UNO.
(Marc Fréchet)

El bebé es imaginado antes de ser percibido, hablado antes de ser escuchado.


Todo proyecto tiene un sentido, todo proyecto conlleva una creación y toda creación tiene un sentido.


El proyecto-sentido está relacionado con lo que ocurre desde el momento de la concepción, hasta la edad de 3 años. Vamos a ver lo que ocurre a la madre en este período de tiempo. Sus problemáticas, sus emociones, sus  resentires.

En este periodo el inconsciente de la madre se fusiona con la nueva vida que está en camino, repercutiendo en esta todas las situaciones desestabilizadoras que la madre pueda resentir. El padre también aporta su parte en este proyecto aunque proporcionalmente suela ser en un grado no tan importante.


“Nuestro clan decide nuestro destino”.
Sólo se puede expresar el sentido del proyecto para el que hemos sido concebidos.


Esto puede expresarse de tres formas principalmente:
-Repetición: Los patrones se repiten en la nueva generación.
-Oposición: El patrón que vivimos es el opuesto del original.
-Reparación: Reparar no es solucionar, es limpiar.

El bebé graba en su inconsciente todo lo que la mamá vive emocionalmente. No hay concepción sin que haya previamente un deseo de concepción. Este deseo que corresponde a un proyecto de los padres, puede quedar en el inconsciente.
El hecho biológico, el acto sexual no es suficiente para explicar una concepción. Hay tantas mujeres que quieren tener hijos y son estériles, otras que no quieren y se quedan embarazadas. Hay algo más fuerte que el deseo consciente: es el deseo inconsciente.
El hijo es la solución a los problemas, deseos, conflictos de los padres, heredamos siempre alguna cosa: un recuerdo, una historia, secretos de familia. Hay algunos buenos, otros menos buenos, menos adaptados.

Marc Fréchet descubrió esta noción de proyecto/sentido gracias a su propia historia. Marc Fréchet dijo que había empezado su vida con 18 años de cárcel. Su historia es la siguiente: el fue concebido al final de la 2ª Guerra Mundial, 1945. Su madre, que había hecho cosas no muy claras durante la guerra, tenía que ser juzgada y encarcelada. Así que los padres de Marc Frechét tienen la idea siguiente: si ella está embarazada el jurado quizá sea más indulgente y que las condiciones en la prisión sean mejores.
Marc Fréchet es concebido con la idea de, o bien evitar la cárcel a su madre, o que la estancia allí sea más confortable. Paso los 9 meses de su vida fetal en prisión, su madre lo tuvo en la cárcel y, cuando salió tenía 9 meses. 
Este clima de concepción y los nueve primeros meses de vida, condicionaron su vida entera. El explicaba que su madre había hecho un niño porque lo necesitaba, para que fuera más confortable para ella, pero le daba lo mismo. Decía que, durante los primeros nueve meses de vida, estaba rodeado de mujeres que se ocupaban de él, menos su madre. En su vida siempre ha estado rodeado, pero solo.

El proyecto con el cual sois concebidos va a determinar de una forma profunda y fundamental, incluso en vuestras profesiones y os podéis encontrar viviendo una vida que no es la vuestra.
Lo que es válido para la Biodescodificación lo es para  cualquier creación. En toda creación partimos de un proyecto, que existe en una fase inmaterial, en estado de concepto. Luego pasará a la fase material y cuando existe solo puede expresar el sentido del proyecto por el cual ha sido concebido. 
Esto es equiparable a nosotros mismos: un niño no es un sujeto, sino un objeto cargado de proyecto paterno y materno. Y cuando venga al mundo solo podrá expresar el sentido del proyecto por el cual ha sido concebido.

  Marc Fréchet fue concebido con el proyecto de liberar a su madre de la cárcel  y, cuando nace, va a pasar su vida haciendo esto. 


Un proyecto-sentido es esta fuerza, es decir, que va a condicionar toda nuestra vida, mientras no somos conscientes de ello y no lo reconocemos.
Recordad que lo que deseáis corresponde a un programa consciente y la realidad de lo que vivís en vuestra vida corresponde al inconsciente.
El proyecto va a determinar la vida, algunos son positivos, otros bloquean toda la vida.
Cuando una persona se encuentra en un proyecto paterno que es muy pesado, van a tener la sensación que viven una vida que no es la suya, o van a tener la impresión de que su vida no tiene sentido. Están proyectando el sentido de un proyecto que no es el suyo. 

Nos vamos a encontrar esta noción de proyecto paterno/materno a través de las profesiones. Con frecuencia, el primer empleo va a ser en concordancia con el proyecto/sentido y cuando se quiere cambiar para hacer el propio, la persona se bloquea porque no se ha desconectado el proyecto paterno. Mientras no desconectemos el proyecto paterno/materno, tendremos problemas en expresar el sentido de vuestro propio proyecto.

Nuestras profesiones vienen a ser reparaciones de nuestras historias. O bien esta profesión os corresponde, entonces el interés de desconectar con el proyecto paterno/materno en estos casos, ya no hacéis esta profesión como reparación, la hacéis en realización y lo vais a realizar a vuestra manera, sin condicionantes. Otros, cuando desconectan del proyecto paterno/materno, cambian de trabajo completamente. Hay diferentes tipos de proyecto.

En el momento de la concepción, una vez creados, tenemos una historia específica a nosotros, los padres cambian así que no pueden crear mañana lo que crearon ayer. Por ello, cada hijo tiene un proyecto distinto.


Durante una terapia, la anamnesis permite descubrir que el individuo no era deseado como tal sino en función de una misión para la cual se había comprometido inconscientemente. Desde la concepción parece marcado en hierro según el deseo de sus padres, de sus proyectos, de sus conflictos. Esto es lo que denominamos proyecto-sentido, riqueza a veces, cortapisa a menudo de la que hay que liberarse para encontrar nuestra verdadera identidad y sanar los síntomas que se resisten. 

Marc Frechet decía que el bebé es un chorro (jet, en francés) pero que antes de ser un “jet” ya era un proyecto (pro-jet, juego de palabras que no aprecia en lengua española). Antes de ser concebido, era ya una idea pre-concebida. Es interesante considerar que para los chinos la existencia del individuo empieza, no en el momento del nacimiento ni la concepción, sino tres meses antes de la concepción.
No hay concepción sin que haya previamente un deseo de concepción. Este deseo que corresponde a un proyecto de los padres, puede quedar en el inconsciente.
El hecho biológico, el acto sexual, no es suficiente para explicar una concepción. Hay tantas mujeres que quieren tener hijos y son estériles, otras que no quieren y se quedan embarazadas…Hay algo que es más fuerte que el deseo consciente: es el deseo inconsciente.

Pilotamos raramente nuestro coche conscientemente, somos a menudo pasajeros de nuestra vida. Es nuestro inconsciente quien sostiene el volante. La terapia permitirá comprender quién conduce el coche y seguidamente retomar el mando.
De alguna manera, los proyectos de nuestros padres nos determinan. Pero esta determinación puede ser una suerte, porque lo que se transmite son soluciones ganadoras, soluciones de supervivencia. Ahora bien, si el proyecto-sentido puede ser un valor, una solución de supervivencia, también puede ser limitante. El hijo es la solución a los problemas, deseos, conflictos de los padres. Heredamos siempre alguna cosa: un recuerdo, una historia, secretos de familia…hay algunos buenos, otros menos buenos, menos adaptados.

Hay un proyecto-sentido que está allí. Una vez que tomamos consciencia de ello, somos libres de guardarlo o eliminarlo. 

El problema es: olvidamos la pregunta pero conservamos la respuesta. Olvidamos la pregunta, en el campo de la supervivencia, pero guardamos la respuesta en el plano del comportamiento.

Un comportamiento que puede ser inútil en el nuevo contexto espacio-temporal, puesto que “la guerra terminó”. No tenemos problemas psicológicos, ni problemas de recuerdos. Hay una dicotomía entre el deseo consciente (o ausencia de deseo consciente) y lo que sucede, en términos de deseo inconsciente. Pero el inconsciente es siempre más fuerte.





Los ciclos biológicos memorizados ( Marc Frechet)


Nuestro organismo conserva la memoria de los acontecimientos de nuestra vida que tienen lugar según los ciclos tales como ciclos de la memoria de un duelo, de un accidente, etc.
Este ciclo es espacio-temporal. Un recuerdo se activa (pluri) anualmente. El día del aniversario de… es como si el cerebro se acordase, es como una relectura inconsciente del acontecimiento traumatizantes pasado.
El sentido biológico de esta relectura es proporcionar, mediante la puesta en situación del acontecimiento, una oportunidad extra para aportar una solución diferente y más adecuada. No olvidemos que sobrevivir es ante todo cosa de adaptarse y que debemos cambiar, aportar soluciones, a lo vivido por nuestro clan, a través de nuestra descendencia.

La biología con el cerebro como intermediario desarrollará su programa sin ningún estado de ánimo, debe ser así.
En la naturaleza todo pasa o ¡se rompe!  Todo el que no se adapta, desaparece.

Cuando durante un hecho que nos marca, un conflicto no es resuelto, puede generar un ciclo, y este acontecimiento o la misma coloración conflictual en diferentes acontecimientos es revivida en el doble de la edad del primer estrés.
Por ejemplo, un conflicto ocurrido a los 5 años de edad, y no resuelto, tendrá tendencia a reproducirse a los 10 años, los 20 años, los 40, los 80, si sigue sin resolverse.

Uno de los signos que nos conduce a explorar este tipo de ciclo es el desfase entre el acontecimiento y el síntoma. Si un hecho más bien menor conlleva una gran patología, podemos sospechar que hay una reactivación de un antiguo conflicto importante, no resuelto y escondido.

 Es como si un reloj biológico interno, que recordase todo lo que hemos vivido, y sin necesidad de que tengamos que pensar en ello conscientemente, nos sacara de nuevo de lo vivido este tipo de conflicto para que podamos arreglarlo.

Como decía C. G. Jung:
“Todo lo que no remonta a la consciencia, vuelve en forma de destino”

Así como:
“Aquello que el yo no consiguio incorporar, es patógeno”

Hay que destacar que esta inclinación del ser a reproducir las mismas actitudes en el doble de la edad, se verifica tanto para los choques como para los acontecimientos positivos.
La toma de consciencia de estos esquemas de repetición es la primera terapia, y la mayoría de las veces es suficiente para parar el proceso.


 LAS SECUENCIAS DE LA VIDA Y LA EDAD DE AUTONOMÍA

Otro elemento aportado por Marc FRECHET, que también se presenta en términos de ciclo biológico y memoria celular, está ligado a la edad de autonomía. A partir de cierta edad, ciertas fechas, el ser cambia su relación con el mundo exterior.
Con esta tónica, el paso de la vida intrauterina a la vida aérea es la primera autonomía. En el útero el ser vivo es totalmente dependiente de la madre para satisfacer sus necesidades, oxígeno, nutrientes, temperatura. A partir del nacimiento, debe respirar por sí mismo, aprenderá a alimentarse por su propia boca. En ese instante empieza el ciclo de la vida, abandona el recinto maternal.
Una vez adulto, “abandona su padre y su madre”, impuesto por la Génesis. Gana por sí mismo con qué comprar la comida y se lava los calcetines… deja el recinto familiar. 

Marc Frechet describió la edad de autonomía como la edad en la cual somos capaces de “cazar el mamut” solos, en otras palabras, podemos conseguir por nosotros mismos satisfacer nuestras necesidades alimentarias. Para él es el criterio más importante. Si una joven cambia de dependencia, de depender económicamente de sus padres a su marido, entonces el cambio de dependencia (a través del matrimonio) es el criterio. Lo mismo si nos incorporamos a la armada o a una comunidad religiosa.

Encontramos esta realidad en el reino animal. Los osos, por ejemplo, la madre defiende ferozmente su progenie. Durante la infancia de los ositos, la madre tiene un grito específico para advertirles del peligro. Al oír este grito, los pequeños se refugian en un árbol y no vuelven a bajar hasta que escuchan otro grito específico de la madre indicándoles que el peligro pasó.
Cuando la madre sabe que los ositos son biológicamente autónomos, ella misma corta el vínculo, corta el cordón umbilical por segunda vez. Emite la señal de peligro: los osos suben al árbol y ella se va definitivamente.
En cuanto a los osos, subidos al árbol, esperan la segunda señal para bajar. Están en estrés, en fase conflictual. Hay un peligro, y aun confían en la madre (exterior) para solucionar el conflicto. En ese momento, deben pasar de su referencia externa a la interna. Deben tener confianza en sí mismos, para dejar de sentirse en el miedo, no para pasar al no miedo sino sentirse en seguridad. La independencia es iniciativa de la madre, luego será del oso, que ya no es un osito. Al cruzar esta tercera fase, desciende del árbol para buscar alimento, dormir, reproducirse, etc. No es raro que esta transición sea mal vivida y que el oso sufra una pequeña depresión.

A menudo es difícil darse cuenta de su edad de independencia: muchas personas, por ejemplo, se van de casa y vuelven años más tarde, o bien, trabajan pero viven con los padres, o viven en su propio piso pero la madre les prepara la comida… Son personas que tienen dificultades en hallar su autonomía, y es una primera información muy importante. Cuando la autonomización es mal vivida o difícil, puede que sea propicio ir a buscar la dificultad de la madre en “soltar” a sus hijos.

El periodo entre el nacimiento y la edad de autonomía (generalmente entre 16 y 31 años) forma un recorrido que representa el primer bucle del ciclo. A partir de la autonomización empieza un segundo bucle, en el cual la persona repasará las mismas etapas, rehará el camino para revivir aquello que fue mal vivido, finalizar lo que no se terminó. Aquí también, un reloj biológico inconsciente repite la situación para que podamos arreglar lo que quedó suspendido. 


viernes, 11 de diciembre de 2015

Una tríada constantemente sincronizada: psiquismo-cerebro y órgano


  La medicina moderna ha concentrado sus esfuerzos en el estudio del cuerpo humano para poder curarlo mejor el día que cae enfermo. Su camino fue incompleto desde un principio. En la euforia del descubrimiento de las interrelaciones mecánicas y bioquímicas olvido el siquismo y el cerebro.
  De igual modo, nuestros antepasados rechazaron por razones dogmáticas admitir el lugar central del sol, imaginándose por error que los planetas describían trayectorias en espiral alrededor de la tierra, lo que no solamente no tenía sentido, sino que complicaba además los cálculos astronómicos.
  Una vez que Galileo descubrió que el sol es el astro central de nuestro sistema planetario, las trayectorias de nuestros planetas se han vuelto a convertir en órbitas simples alrededor del sol.

  Los médicos de los siglos o milenios pasados, marginados por nuestros médicos modernos que subrayan así su falta de espíritu científico, basaban generalmente su diagnostico y terapia en el contexto psíquico.

  Por supuesto, no estaban en situación de apoyar sus conocimientos con los descubrimientos de las ciencias modernas en el plan anatómico, psíquico y bioquímico. Su experiencia era sobre todo fruto de un itinerario psicointuitivo, juzgado hoy como “insignificante”.

  Estas dos aproximaciones son incompletas y dejan mas o menos de lado al cerebro, pero en todo caso, el camino psicointuitivo responde mejor a la realidad. Ya vemos las consecuencias desastrosas de una medicina dogmática, centrada únicamente en el organismo.
  Pero si no se incluye el conjunto del campo orgánico, no hay evidentemente forma alguna de llegar a una sinopsis sistemática y reproducible. En realidad, no hay por que hablar de distinción rigurosa entre psiquismo, cuerpo y cerebro, ya que de hecho es una triada constantemente sincronizada.

Siquismo – Cerebro – Órgano.

  Todos los procesos y fenómenos psíquicos están ligados y coordinados con el cerebro, que es de alguna manera el ordenador de nuestro organismo. El cerebro es el programador, mientras que el cuerpo y el siquismo constituyen el conjunto del órgano-diana.
  En caso de una programación óptima, el cuerpo y el siquismo se mantienen en un estado de armonía –la clásica armonía griega-, y en caso de una programación equivocada, el cuerpo queda afectado al igual que el siquismo. El primero bajo la forma de enfermedad, el segundo bajo forma de depresión pánico, mal humor o alguna otra forma retroactiva.
  Además, la programación no es en un solo sentido y si, por un lado el siquismo programa al cerebro y al organismo, ocurre también que el cuerpo, a raíz de heridas, fracturas, etc., puede inducir una programación automática al cerebro y al siquismo.
  Para entender los mecanismos por los cuales nos ponemos enfermos, tendremos en cuenta constantemente esta interacción entre siquismo, cerebro y cuerpo, siendo el cerebro el superordenador, que ha necesitado millones de años para desarrollarse.
                                                                Nueva medicina Germánica

                                                                Dr. Hamer

viernes, 4 de diciembre de 2015

La importancia de hacer el estudio del Árbol Genealógico y el Proyecto Sentido



Árbol genealógico y Proyecto Sentido

  La Psicogenealogía es la ciencia que investiga la influencia del árbol genealógico en los individuos de la familia.
¿Cómo somos? ¿En qué grado nos parecemos a nuestros  antepasados?  ¿Qué arrastramos de nuestros padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos?
  Cuando éramos niños o adolescentes creíamos ser muy diferentes a ellos, sin embargo, con el tiempo, y en particular si hemos hecho un trabajo de autoconocimiento y desarrollo personal, observamos que muchas de nuestras actitudes, maneras  de pensar, creencias, maneras actuar, etc. provienen de nuestros progenitores, las aprendimos de ellos.
  Es común que una persona actúe de manera inconsciente como hizo un antepasado suyo, simplemente por fidelidad. El poder del inconsciente es enorme, y generalmente desconocido. Es importante estudiar el árbol genealógico, ya que esto nos arroja luz a lo que estamos repitiendo, nos permite  darnos cuenta de estas repeticiones, de  las trabas o bloqueos que no nos permiten vivir una vida plena y tienen que ver con fidelidades inconscientes a algún familiar en el árbol. Y es que el árbol esta vivo en nosotros inconscientemente y por ello repetimos historias, al hacerlas conscientes, nos sanamos y sanamos el árbol.
  La genealogía es un lenguaje de precisión matemática, un sistema de repeticiones con fechas, enfermedades, muertes, situaciones, nombres: mapas neurológicos que se recorren y transmiten de generación en generación.


Qué necesitas para armar tu Árbol Genealógico?

* Averiguar las fechas de nacimiento y defunción hasta la 3º generación.(para comenzar vale que sea hasta la 2º generación, si te es difícil conseguir la 3º)
* Averiguar: muertes prematuras y abortos (provocados o espontáneos), aunque no se conozcan las fechas, el orden en que ocurrieron esos abortos.
* Ver los nombres propios que se repiten en el clan, las profesiones y las enfermedades.
* Averiguar si por esa época había guerra, si estuvieron en campos de concentración, ruinas económicas.
* Buscar secretos (siempre tienen que ver con dinero y sexo). Temas de herencia, incestos, abusos sexuales, hijos ilegítimos o fuera del matrimonio, violencia, etc.
* Repeticiones en accidentes, violaciones, duración de los matrimonios, profesiones, nº de hijos, nº de abortos.
* Fechas que coinciden con acontecimientos especiales (ej. el padre fallece el dia en que su hija se casa o da a luz…).
* Personas que emigran a América y un nieto suyo vuelve al país de origen de ese familiar.
* Ver si coinciden los nacimientos, ej. madre e hijo con fórceps; circunstancias de fallecimiento, de un accidente o de crisis vitales.
* Si tienes pareja,  fecha de nacimiento de el/ella, y fechas de nacimiento  defunción, si procede, de sus padres.
* Enfermedades de los miembros del árbol.



Proyecto Sentido

 
Cuando un niño está en el vientre de su madre, vive los estados emocionales de ella cien por cien. No existe una separación entre el yo de la madre y el yo del niño. Muchas vidas están condicionadas por el proyecto sentido, es liberador comprender el porqué de las dolencias, tendencias, adicciones, etc. El proyecto sentido se ve en muchos de los programas que luego revivimos como adultos. Abarca desde antes de la concepción, la concepción, el nacimiento y  hasta aprox. los 3 años de edad.
  Preguntar a mamá que pasaba por la cabeza de ellos antes de concebirte, porqué te concibieron, si fuiste deseado, buscado, o si fuiste un accidente, o un hijo para sustituir a otro (aborto), si querían una niña o un niño, cómo se siente la madre en las relaciones sexuales, cómo la relación con tu padre.
  Averiguar el estado emocional de mama durante el embarazo y unos meses antes y después, cual era la situación familiar.

   Datos como: vuelta del cordón umbilical, diabetes en el embarazo, hipertensión en el embarazo, placenta previa, desprendimiento de placenta, anemia, nacimiento prematuro, uso de incubadoras,  hemorroides, incompatibilidad sanguínea. Parto natural, por cesárea. El contexto económico, político, social.

La consulta dura  dos horas, incluye la toma de conciencia de los patrones heredados del árbol genealógico, la desactivación de los mismos, el trabajo con el Proyecto Sentido.

Antes de fijar la cita para la consulta, conviene que me hayas enviado por correo, los datos reunidos, para proceder a su estudio.  

 Consultas Presenciales /  Consultas  por Skype

               Juana Ma. Martínez Camacho
                      Terapeuta Transpersonal
            (Escuela Española de Desarrollo Transpersonal)
           Especialista en Bioneuroemoción
            (Instituto Español de Bioneuroemoción)
           Facilitadora Internacional CMR (Liberación de la Memoria Celular) 
                      (Cellular Memory Release)
              
            www.centroelim.org           Telf.  653-936-074