La Biodescodificación es el arte de acompañar a la persona a encontrar la emoción oculta, esencial (el resentir) asociada al síntoma que hay (la enfermedad) para descodificarla y así favorecer la curación mediante la liberación de la emoción que hay en el inconsciente y trascender dicha emoción transformándola. Enric Corbera

¿ PARA QUÉ MI BIOLOGÍA SE EXPRESA DE ESA MANERA?

Juana María Martínez Camacho

FORMACIÓN EN BIONEUROEMOCIÓN: Especialista en acompañamiento en Bioneuroemoción.

Diplomada:

CP-1 Bases de Biodescodificación por la aeBNE (Asociación Española de Bioneuroemoción)

CP-2 PNL (Programación Neurolinguistica) e Hipnosis Ericksoniana aplicadas a la Biodescodificación (Bioneuroemoción).

CP-3 Formaciones Específicas en Biodescodificación (Bioneuroemoción)

tel. 653-936-074

www.centroelim.org

Av. Sudamérica 7 (junto a Plaza Los Libertadores)

Roquetas de Mar- Almería- España

CONSULTAS PRESENCIALES Y POR SKYPE

ieBNE

sábado, 26 de septiembre de 2015

Lo biologico no es psicologico


  “Los conflictos biológicos son todos conflictos arcaicos que tocan a los humanos y animales de modo análogo. Antiguamente, considerábamos los problemas psicológicos como los únicos conflictos importantes. Era un error. Los fenómenos de caída biológica, de golpe, de curación, se producen de modo análogo en el humano como en el animal. El enunciado de la teoría de los conflictos tiene precisamente en cuenta el hecho que estos conflictos deban ser interanimalarios, comunes al reino animal y a los humanos.” Dr. Hamer.

  El universo es ilimitado. Lo biológico está limitado. Lo psicológico es ilimitado. Cuando contemplamos un paisaje inmenso, casi ilimitado, para hablar de él, empleamos palabras, palabras que están limitadas. La fotografía que tomamos es limitada a su marco y a cierto número de colores. Estamos obligados a amputar la experiencia.
  Todo lo que podemos vivir es ilimitado. Pero para ser conscienciado, este dato bruto pasa necesariamente por el filtro de nuestros cinco sentidos, que tienen sus límites químicos y físicos.
También tenemos límites culturales, que nos son transmitidos por la educación, y los límites cognitivos del cerebro que solo puede tratar un número limitado de datos a la vez, de aquí diversos procesos de distorsión (selección por ejemplo) de la información.

  No solo no percibimos más que una parte de la realidad, sino que pasamos nuestro tiempo a reconstruir esta realidad en función de nuestros filtros, que son primero orgánicos, sensoriales, biológicos, y en un segundo tiempo, psicológicos y culturales (afectividad, valores, creencias).

  Lo vivo, inmerso en un universo infinito e ilimitado, sólo está en referencia con experiencias que se inscriben en su casilla biológica. Los perros que no ven el color rojo y que son naturalmente présbitas, no pueden coger todos los matices de una puesta de sol o de un cuadro de Van Gogh.

  Tal suceso que vivimos, cualquier sea, entra en las casillas de nuestra realidad biológica, que están en cantidad limitada. Pero en nuestra mente se producen asociaciones entre los diferentes colores, los sonidos, los relieves, los volúmenes, las evocaciones… Los experimentados como los colores pueden sumarse, mezclarse, combinarse entre sí, y crear emociones en número ilimitado.
  Si me roban el coche azul, no existe en mi biología ninguna casilla correspondiente al coche azul robado. Sin embargo es una situación que provoca una emoción, que es vivida y experimentada, en referencia con una
realidad biológica.

  Del mismo modo que la bola de la ruleta en el casino ha de entrar en una casilla, del mismo modo tenemos un número de casillas limitado y fijo.   Para que el suceso pueda ser consciente, debe entrar en una casilla de nuestra realidad fundamental, que es biológica.
   Un suceso encuentra primero una casilla pre - existente de nuestra biología la cual, entonces, estimula una emoción particular, una zona del cerebro y un órgano.

  Un pez no puede tener miedo de ahogarse; un ser humano no puede tener un conflicto por no saber volar. Puede tener ganas de hacerlo, soñar, pero no hará conflicto sobre este tema.
  Por estas razones, decimos que nuestros conflictos son primero biológicos, que están vinculados a nuestra realidad biológica.
  Esto dicho, una vez inscritos en la biología, nuestros experimentados son como los colores de una paleta: pueden mezclarse entre sí para crear algo ilimitado, muy matizado y muy personal.
En nuestro interior, la emoción sutil, cambiante, es una nueva creación del mundo exterior: un mundo nuevo, único para cada ser humano, para cada instante y que finalmente es la suma, el “esparcimiento”, la mezcolanza de todos estos experimentados biológicos.

  Volvemos a crear un mundo que no tiene nada que ver con el mundo real, objetivo, exterior, pero que es nuestra visión del mundo, nuestro “mapa del mundo”, que tomamos a veces por el mundo exterior, cuando sólo es un mundo percibido.
  Debemos empezar con lo físico, lo biológico, para ir hacía lo psicológico, porque lo biológico, él, es anterior. Uno es, uno nace, en un real biológico, y a partir de ahí, adviene lo psicológico.

  Cierto que hay una herida narcisista por nuestro orgullo humano: nos devuelven a conflictos muy arcaicos, conflictos de territorio, alimento, reproducción, etc. Y manteníamos de buena gana la sensación de tener problemas sentimentales, espirituales o intelectuales…

  Freud hablaba de tres heridas narcisistas: con Galileo, la tierra ya no es el centro del mundo; con Darwin, el hombre ya no es el centro de la creación, sino el producto de una evolución; con Freud y el descubrimiento de lo inconsciente, el Yo ya no es dueño en su propia mora.
  Hoy se puede añadir una cuarta herida narcisista: el humano como predeterminado por su realidad biológica, se mantiene anclado en su fundamento biológico. Se queda a ras de tierra.

  El hombre está en esta realidad a la vez mineral, animal, humana, espiritual. Para sobrevivir, necesita darse cuenta de su realidad básica.
  Necesita alimentarse, beber: igual que el animal, necesita un territorio y reproducirse. Por cierto, es algo más que animal, vegetal y mineral. Pero si no respeta esta realidad, este fundamento, si su animal no puede vivir, muere. Es el sentido de la pirámide de las necesidades de Maslow
-el animal necesita pastar, reproducirse.
-el ser humano necesita una cocina y relaciones sexuales.
-El Cristo comparte el Pan, y el Vino; pide amar y tener discípulos en el mundo entero.
  Siempre se habla de la misma realidad, pero a niveles diferentes. En el mundo espiritual, el hombre ya no vive gracias a los conflictos: está en lo inmediato del presente.

                                                                                  Christian Fleche


1 comentario:

  1. hola me encanto el articulo
    eso si tengo una duda
    uno al enfermarse es por un conflicto biológico
    eso se puede tomar como psicosomático?

    ResponderEliminar